Nuestro encuentro
Había esperado este momento durante tres meses, que aunque parecían seis por la intensidad de nuestras charlas, era poco el tiempo que llevábamos teniendo conversaciones diarias sin conocernos personalmente, y aunque había sido corto el tiempo, logramos compaginar hasta lo más profundo de nuestra alma; tanto como para conocer nuestras ilusiones, motivaciones, miedos y tristezas. Ese...