Un beso de historia
No estaba planeado, tampoco había señas de que algo parecido ocurriría, sin embargo, he de confesar que estaba preparado para la ocasión. Habían sido muchas tardes de práctica, de ensayos para cuando llegara el día preciso. Por lo general, utilizaba la sangría de mi codo izquierdo. No tenía ninguna razón particular para utilizar ese brazo,...