El beso de Camile
Era otoño. Abril. Camile lo recuerda por el sol tibio acariciando su tez blanca y por el olor a mandarinas en sus manos. Como dada sábado, Camile caminaba por calle 9 de julio hasta el bar «Macondo» se sentaba, siempre en la misma mesa sobre la ventana, pedía un té de jazmín y sacaba un...