Buen paladar, buen corazón
Todos los jueves, como es costumbre durante el verano, en la cocina se atiza el fogón de peltre hasta que la llama rebosante calienta las pesadas placas de hierro forjado. Sobre una enorme tabla de picar, vistiendo un largo delantal y una pañoleta en la frente, Micaela corta precisas rodajas de verduras y, si el vaquero de...