Rendijas de luz
Sin saber cómo llegué aquí, veo a mi alrededor y mi desconcierto crece. Estoy en una habitación sin una forma geométrica definida; sin puertas ni ventanas, tan solo unas rendijas de piso a techo que filtran luz de diferentes intensidades, y tan estrechas que no cabe ni una mano a través de ellas: el frío...