Alas sobre huesos cansados…
Tic toc, tic tac, cuenta el reloj, los minutos pasan...
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
385participaciones
Historias del trabajo 5 Admisión de originales: del 16 de junio al 25 de septiembre
Periodo de votaciones: del 26 de septiembre al 23 de octubre
Fallo del Jurado: el 18 de noviembre
Tic toc, tic tac, cuenta el reloj, los minutos pasan...
Parte de mi vida te la debo a ti, hostelería. Tú que tantas horas me robaste, sin tantos fines de semana me dejaste y aún así me distes tanto, que no te lo podría pagar. Empecé siendo una niña y te dije adiós ya no siéndolo tanto. No sería la mujer que soy si no...
Érase una vez cuando solo tenía ocho años, me acuerdo que era una niña alegre, jugaba con mi hermana a vestir a las muñecas, montaba cicla y jugaba mucho con el estralandia eran piezas para construir casas, autos, edificios, máquinas y muchas cosas más, tenía mucha curiosidad, era extrovertida y divertida en una palabra “feliz”....
(Basada en hechos reales) Sebastián había nacido, por decirlo de alguna manera, en la época de “Las siete vacas gordas”; en plena abundancia económica. Tenía principios morales muy arraigados; el ejemplo que le trasmitieron sus padres dió fruto en su accionar. Estudió agronomía con la idea de colaborar con ellos en la próspera granja que...
La esperaba nervioso; la había visto pasar a mi lado siete veces y nunca me había mirado. Esta vez sería diferente, la obligaría a prestarme atención.
Crítica a las condiciones de vida por dependencia de gobiernos nefastos que no crean oportunidades.
Quería entrar al hotel y mi tarjeta no funcionaba. La pasé varias veces. Porque todas las llaves tienen una vuelta, todas tienen un secreto: hasta el fondo y empujar hacia arriba, presionar para adentro y girar despacio, hacer palanca con el pie y aflojar el picaporte, cerrar los ojos y exhalar, pedírselo bien, y si...
Invisibles las voces que no se oyen, el sudor que no se ve, la angustia del fracaso. Invisibles las manos que producen, que hoy no se llenan por completo. Invisible el hambre, el sueño, los nombres que son números. invisible es la explotación disfrazada de dignidad.
La secuela de la rubeola me acompañó al nacer. No veía el color del día. Sí, lo escuchaba. Junto a los demás sentidos, dirigía mi caminar por la vida con esfuerzo, ilusión y trabajo. Hoy mis manos pueden trabajar en el cuerpo recostado, sobre la camilla, lo que había aprendido en la Facultad. Comencé la jornada y,...
Años 70-80, diez años para poder salir de mi capullo «entorno familiar». Muy difícil dejar un pueblo tan bello y aislado de mi Colombia. Llegué a la capital, primero amparada por la familia, a una casa, lo que ahora sería un Airbnb de aquella época, mujeres a un lado, hombres al otro. Empezar a buscar...
Suena la alarma doy un salto y me levanto, no he perdido mi agilidad a pesar de los años, en mi mente está el itinerario de hoy que ayer leí, mi primer destino el aeropuerto. Solo unos minutos para calentar la camioneta van, que me tienen dada para manejar, listo acelero con cautela, es muy...
Como todos, sentía la emoción de estar graduándome como Ingeniera Civil de la mejor universidad del país, y con una maestría en Geotecnia; para aquellos que no son ingenieros, se refiere al estudio de cimentaciones de edificios, represas, estabilidad de taludes, túneles; un sinfín de grandes obras todas emocionantes. Había estado vinculada a la Universidad...