Queridos rehenes
No recuerdo con entusiasmo, el día en que escapé de la isla en busca del trabajo prometido. Los que han llenado mi tierra de jaulas umbrías, cubierta de negros barrotes, hechos a medida del deseo de libertad de cada soñad@r, consideran traición, los planes más humanos, como el de conseguir un trabajo mejor remunerado. El...