Mamita Justina
Querida Mamita Justina: Hiciste lo que pudiste. Estoy aquí, y sigo preguntándome: ¿por qué nos pasó? ¿Por qué tuvo que pasarte a ti, que solo bajabas al río a lavar un par de rebozos llenos de melancolía, rotos por lágrimas secretas, por consuelos dados a otras personas? Quizá lo tuyo era dar amor y pasar...