El escarabajo de color naranja
En los cerros azules brillaba todavía el sol. Una mancha de tierra cubría el pueblo. Después vino la oscuridad. Juan Rulfo / En la madrugada.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
177participaciones
Cartas desde el polvo En los cerros azules brillaba todavía el sol. Una mancha de tierra cubría el pueblo. Después vino la oscuridad. Juan Rulfo / En la madrugada.
Comala, bajo el peso de un cielo de azufre. Juana: Te escribo con la lengua hecha lodo y la boca llena de tierra; aquí ya no queda aire que no huela a podrido. Dicen que las cartas son para despedirse, pero en Comala nadie se despide; nos quedamos atrapados, pegados a las paredes de...
Una carta para los que no descansan y los recuerdos que se niegan a irse. Una voz que susurra ausencias, calor y silencio, recordándonos que lo que dejamos atrás nunca se pierde del todo.
Esta historia se desliza sobre ese instante en el cual aún cuesta aceptar lo irreversible. En ese sitio donde de tanto dolor nos mentimos como nunca más lo haremos. Dudo que ocurra solo en Comala; más bien creo que en todas partes donde sorprenda a una persona sensible. Por eso, déjala pasar. Entiendo que no la leas; soy un forastero aquí que busca literatura y no amigos. Un título siempre dice muy poco, pero si eso te basta... Lo acepto, está claro, te asusta, a nadie le gusta lagrimear. ¡Viva lo que no duele!
Y aún respiro entre verticilos de silencio. Como si fuera un tallo sin hojas, lloro la ausencia. Hemos caído en racimo. Tan pronto como el viento nos arrastrara a este abismo sin nombres. Camino entre palabras de huesos y vuelvo a existir. Reconozco las voces que ya no me pronuncian. No responden mis pies. Soy...
Desde Comala, no sé qué día. A quien sea que encuentre estas líneas: Vine buscando a mi padre, Juan Preciado, que llegó hasta aquí buscando al suyo, cuando yo apenas tenía un año. Y nunca más supimos de él. ¿Cómo llegué a Comala? No lo sé, no lo recuerdo, no me lo explico. Pero si...
¿Te acuerdas, mamá? Aquel día me cambiabas el pañal y yo no paraba quieto. Papá tuvo que sujetarme las piernas, como siempre lo hizo y lo ha hecho. Su premio fue un baño de orines del propio hijo. Reímos los tres, mientras él se limpiaba la cara y se quitaba la camisa, más sucia por...
Comala, ciudad congelada por los recuerdos, aquí comenzó todo, primero amor, luego dolor y al final ira cabalgando sobre nuestras mentes. Construimos un castillo donde el tiempo y los sueños eran pura magia. Sonrisas compartidas, abrazos que llenaban el alma, besos con sabor a chocolate… y mandarinas que nos hacían brillar como rayitos de sol. No...
La buenaventura me dijo que volverías con forma de serrucho, quizás un homenaje al invento que alimentó la cólera de tu tío, más que un padre. No habría nadie. Mis temporadas fuera de casa se alargan cada vez más. Arrastro la carreta por los caminos y, cuando regreso, apenas tengo fuerzas ni ganas de comer...
De las pendencias, las de hermanos
Desde el vacío de sus recuerdos, esperando con esperanzas a través de la puerta a que volviera YUUM de esa gran ausencia que me había dejado en mi alma y corazón; Yuum, quien lo había sido todo en mi vida, el amor mas bonito, la persona que me vio crecer, supo mis miedos y mis amores, mis...
Querida Mamita Justina: Hiciste lo que pudiste. Estoy aquí, y sigo preguntándome: ¿por qué nos pasó? ¿Por qué tuvo que pasarte a ti, que solo bajabas al río a lavar un par de rebozos llenos de melancolía, rotos por lágrimas secretas, por consuelos dados a otras personas? Quizá lo tuyo era dar amor y pasar...