Tóxicos
Te regalé una bonita sonrisa de Joker, pues sabia que eso te desquiciaba. La discusión se había convertido en pelea, y traspasaba ya los límites del respeto. Las descalificaciones e insultos no dejaban de llover ácidos, junto con nuestros gritos. Ambos, profesionales de la manipulación, nos medíamos a duelo, puliendo nuestras tácticas a fuerza de...