Adios
Tu mirada atónita, de no creer lo sucedido, es que ayer, me diste el beso de buenas noches, si no antes pasar un mal rato, habías salido y yo ni enterado; tomando la decisión de esperarte, pues un poco preocupado porque tu celular me sonaba apagado, mientras eso hacía, me enredaba en una plática iracunda...