¡Auxilio!
Las piedras no golpean; acarician. Y feliz pregonó: “Vivo la vida antes que me viva a mí” y abrevo apetitos insaciables. “Venid todas las mujeres. El dinero llega solo; soy el Presidente”. Empero, estoy triste, vacío. La noche hedónica me anima: “¡Sigue buscando el goce!”. Poseo todo y me siento solo. “¿Putas? ¿Dinero? ¡No! ¡Ayúdenme!...