La vacuna
Todos encerrados y sin salir, qué paz. Amo la humanidad, pero odio a la gente. Lo peor es la ñoñería, el empalago de un planeta mirándose el ombligo y creyendo que por aplaudir a la infantería sanitaria ya puede grabar videos llorones llenos de hipócrita corrección política, de sentimentalismo huero, de falso esfuerzo milennial para...