Dejemen llorar Dejen llorar, no deseó guardarlo en el Alma. Quiero gritar los cuatro vientos qué sin ti no soy nada. Quiero que el mundo sepa que estoy llorando, no me importa que digan que los hombres no deben llorar. Desde ya estoy encerrado estoy pagando mis errores. Han pasado treinta y siete días. Deseó...
Semillero de historias de cuarentena Fundación Escritura(s) y Talleres de escritura Fuentetaja
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Semillero de historias de cuarentena
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Plazo de envío de las participaciones (hasta un máximo de 3) hasta el 1 de mayo (hemos ampliado el plazo)
Plazo para puntuar y comentar a los compañeros hasta el 5 de mayo
Por creernos superior
Aquel ataque del que todos se río; pero al final a todos les causo temor. Los gritos de la tierra que nadie quiso escuchar, Durante la masacre que no la quisieron ayudar. Ahora su venganza comenzó a suceder, Por causa de ellos mismo que no se quisieron querer. Muerte tras muerte sin conocer un final...
Año 2200
Fuera la noche ha caído. Parece que no hayan transcurrido más que unas pocas horas desde que vi amanecer. Y el confinamiento sigue. Los científicos trabajan a contrarreloj para hallar el remedio salvador mientras la población sigue mermando in crescendo. Incluso se están planteando abrir la gran cúpula, por si de esa manera consiguen acabar...
Deriva
Las vacaciones soñadas, el crucero, eran ahora un cruel encierro. -Dijeron dos semanas y llevamos casi cinco en esta bodega angosta, sin rumbo, apenas agua y comida -sentencia una biologa jubilada. El desconcierto de los cuatro confinados ha pasado a miedo, angustia e ira. Algunos intentan rezonguear. -Ejercitad vuestros cuerpos-anima dulce una profesora de yoga. ...
Abecedario para mi peor profesor.
Soy maestro de primaria. Por vocación y por diversas circunstancias personales. Pero sobre todo, porque nunca me gustaba cómo nos enseñaban en la escuela, qué nos inculcaban, y quiénes se encargaban de inyectarnos contenidos inútiles en nuestras pequeñas cabezas. Entre ese profesorado advenedizo e imantado a los malditos libros de texto, destacaba un inoperante filólogo...
Al otro lado del túnel
Cuendo leas esto, yo ya no estaré aquí. Lo siento mucho, me gustaría haberme despedido de tí. Decirte lo mucho que te quiero. Tenía mucha vida por delante, pero me pilló el coronavirus y todas esas cosas se me niegan. Si lees esto, no te sientas mal por no haberte despedido de mí. De alguna...