El extraño.
Mirando a un lado y a otro, como si nunca hubiera visto una calle, como si nunca hubiera visto gente. Todo el mundo miraba con asombro a ese muchacho desnudo, de piel blanca; tan pálido como si nunca le hubiera dado el sol, y de cabello negro azabache. Caminaba a paso ligero, desorientado y mirando...