Almas de tiza
Quédate a mi lado, aquí, entre mis sueños. Déjame ver aquello que ve quien que no mira. ¡Quédate! CAPÍTULO 1 Perdí tu nombre El fuego de la chimenea escupía llamas de tonos naranja y amarillo; llamas que bailaban al compás de la tristeza que se respiraba en la casa. Tres personas estaban sentadas al calor...