Mi último orgasmo
Capítulo I – El presente: Eros y Psique A ti, amante de pocas noches, Sol de todos mis días, compañero mío para siempre. No puedo, no quiero cambiar las sábanas que, igual que una sagrada síndone profana, guardan el olor de tu cuerpo, las huellas de las gotas de alma que sembraste dentro de mí;...