Del origen al hogar
Me llamo Fátima pero mi nombre iba a ser Antonio. Mis padres estaban convencidos de que sería varón y no tenían nombre pensado para mí. Me cuentan que cuando salían del hospital, platicaban sobre el nombre que me pondrían, justo en la puerta los detuvo una peregrinación, al preguntar de que se trataba les dijeron...