HISTORIAS DE MI CALLE
Treinta años hace que vi nacer mi calle, los mismos treinta que la vi envejecer. A la diestra esos edificios que me dieron cobijo con sus paredes ocres y su altura impenitente a la siniestra ese parque que con sus árboles me dieron sombra en verano y abrigo en invierno. Por techo un cielo infinito...