Rompiendo el tabú familiar.
Todas las mañanas despierto sin saber que hacer, sin horizonte, haciendo repetidamente lo que mis padres dicen que esta bien. Esa mañana fue diferente, desde el momento que el sol me pego en la cara sentía que ese día iba a ser diferente, nada giraba como siempre. Ya estaba cansada de vivir una vida escrita...