Ahí está ella
Llueve, llueve muchísimo. Ahí yace sobre la cama desordenada una cobija estirada, amarrada a cada extremo de la cama simulando una tienda de campaña. Y “ahí está ella”, jugando con sus muñecas y sus peluches, sintiéndose protegida y divertida debajo de esas cobijas. Arrullada por la lluvia se queda plácidamente dormida esperando a que llegue...