Segundas Oportunidades
Froto mis manos, una sobre la otra. Despacio. Entrelazando los dedos, acariciando yema con yema. Las siento frías y, aún así, me sudan. Las seco en mis vaqueros, respiro. En mi cabeza suena la voz de mi médico «Easy, Reyes, easy». Levanto la mirada y sigo frotando las manos contra mis muslos. En el reflejo...