Nada importa. ¡Qué tan lejos estoy de todo!
Nada importa. ¡Qué tan lejos estoy de todo! A cada paso que doy en el presente, a su vez sufre mi espíritu desgarros que vacía sus paroxismos internos acumulados. Cada pisada me conduce a la muerte inevitable: es mi camino cubierto de luceros apagados. El adagio del día es vivir, sin embargo, en descomposición me...