El Huipil
Marlon La monótona simplicidad de algunos vecinos, continúa tachándolo de raro mientras Marlon sonriente, como siempre, sumerge el sediento recipiente en el agua clara y como por arte de magia, resurge rebosante, fresco, con un tintineo de lucecitas en su superficie fruto del reflejo del sol de mediodía. Repite el proceso varias veces hasta colmar...