Melocotón
Había pasado todo el día detrás de mí, persiguiéndome entre el bullicio de los pasillos de la universidad, contándome todos sus dramas tontos mientras yo acariciaba su pelo cobrizo ensimismada. Me había dado abrazos que sabían a gloria, me había soltado caricias que mitigaban las últimas horas de clase y me había mirado con sus...