Glenda. Un caleidoscopio emocional
Tardé en darme cuenta de que Glenda había decidido autodestruirse. Estaba en el sofá, con los brazos entrelazados y los ojos abiertos. Era un BUBARE: un robot fabricado al margen de las normas del CONSEJO. Antes de ser comercializados, en la mayoría de BUBARES, se detectaron fallos de sus canales de programación Aún así, los...