BASADO EN HECHOS REALES
Una brisa ligera mece las copas de los árboles dejando entrever un cálido cielo azul. Esa misma brisa entra por los resquicios de la vieja camisa de Xánder, hinchándola levemente y acariciando su torso, reconfortándolo. Es un buen día para morir. Xánder baja la vista y encara a su enemigo en el otro extremo...