LA HABITACIÓN SELLADA
De pie frente a esa puerta, inviolable desde que mi memoria la recordaba, me paralicé por unos minutos que parecieron horas, hasta que logré vencer el recelo y girar la perilla para cruzar el umbral de aquella habitación prohibida. Mi mente la evocaba desde la primera casa, la de las escaleras estrechas que subían recto...