SECRETOS COMPARTIDOS
Aquella noche de tormenta,subí sigilosa los escalones de la escalera caracol que me llevaba al desván. Un lugar oscuro, invadido por telarañas. El aroma a moho me sacudió. Pensé en las ratas, por las noches las escuchaba corretear y un escalofrío me recorrió de pies a cabeza. Pero ni el temor a esos roedores repugnantes...