Ventanas cerradas
El Dragón Rojo siempre despierto, siempre latiendo, siempre lanzando su fuego, mostró su cara valiente pero también su rostro petulante, un rostro que el universo no conoce y que no imagina, una estela mágica que mostraba como siempre un carácter espectacular, algo similar a las capturas del mejor fotógrafo pero con ese efecto de la...