Invasión en la Republica Independiente.
–Mira José, si no puedes pagarme esta noche recoge tus cosas… Al colgar, José recuerda que hasta que se quedó en paro y empezó a deberle noches, el dueño de la pensión no le tuteaba y le llamaba señor Martínez. La cajera sigue esperando: –Son dos euros, José… ¿pasa algo? José le guiña un ojo,...