ELORRIO
Emprendíamos la marcha al despuntar el día y como mi padre no tenía coche para llegar a Elorrio esperábamos a nuestro compañero: un gitano, de pose flamenca, breves frases vestidas de orgullo que elevaba su barbilla al hablar. Tanto en la ida como en la vuelta el sol parecía ocultarse y puedo prometeros que los...