Con un solo beso
La tela pintaba su cuerpo destacando cada detalle de su delgada figura. Algo la atraía cada medianoche en su jardín. Esperaba ese momento. No había nada más importante en su vida, ni nunca lo hubo. Tan pronto se quedaba sola, vestía su bata de seda purísima, de color escarlata y corría hacia la ventana, abriendo las enormes hojas de par...