NARRATIVA
Me contaron que tu mirada mataba viajeros, peregrinos de otras tierras. Me dijeron que cautivaste hasta el extremo las almas vagabundas de aquel puerto de tu más infalible realismo. Me narraron tus ecos de delicias en el interminable relato de una tarde (…) cuando ella encumbrada en sus oficios olvidaba la ausencia de su hijo...