LA SOMBRA
Este cuento lo inventé para mi sobrina porque le tenía miedo a la oscuridad y se lo sigo contando a todos mis sobrinos que le temen a la oscuridad. Roxana Roberth
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
287participaciones
El cuento contado Admisión de originales: del 28 de abril al 29 de julio (el plazo ha sido ampliado)
Periodo de votaciones: del 30 de julio al 30 de agosto
Publicación del fallo del Jurado: el 24 de septiembre
Este cuento lo inventé para mi sobrina porque le tenía miedo a la oscuridad y se lo sigo contando a todos mis sobrinos que le temen a la oscuridad. Roxana Roberth
Este cuento es herencia de mi mamá, mi abuela, mi bisabuela, y así pasó de generación en generación. Es muy sencillo y se lo contaba siempre a mis hijos. Espero les guste. Saludos.
El cuento sobre la Virgen de la Corona, está ambientado en el pueblo de mi padre, Piracés (Huesca, España). Su paisaje característico es una mezcla de piedras, erosión, desierto… en base a ello, comparto esta pequeña leyenda que podría ser cierta o no , pero que a buen seguro justifica los nombres y existencia de...
El hombre buscaba con avidez el pueblo desde hace cinco años…estaba muy cansado, apuró el paso, ansioso de aspirar el aroma de las rosas de todos sus jardines, el de sus frutales la dulce naranja , el ananás misterioso , siente dolor en todo el cuerpo, su voluntad es más fuerte corre, acesa como perro...
Hola, buenos días, amigo. Hoy también vas al baño al despertar y vas a emitir la cosa de siempre utilzándome al inodoro. Y luego vas a la cafetería de la esquina a tomar un cafecito y a ver la chica bonita que trabaja ahí. Aunque, yo solo puedo verla cuando sales del puesto. Y ahora sí,...
Les dejo este cuento hecho por mi, la historia nace desde mi percepción de la vida y muerte, soy una persona con ataques de pánico y ansiedad y viví con ese mismo miedo bastantes años, hoy después de sobrevivir a muchas cosas, puedo aceptar a la muerte como lo que es, el fin de una...
Desde que se fue, ese banco era como un refugio del caos que me genera esta ciudad. Era el único lugar de todo el jardín en el que no escuchaba ni una bocina, ni un colectivo, ni siquiera a las personas caminando por la calle. A veces en el silencio, creía escuchar su voz._
Cuando éramos niñas, mi hermana y yo pasábamos vacaciones en casa de la abuela. Era una casa humilde, rodeada por un gran patio, allí transcurrieron los mejores días de nuestra infancia, las horas se hacían cortas, y solo los bachacos se atrevían a corrernos a las seis de la tarde abriéndose camino, recolectando el alimento...
En épocas, en que nos fotografiamos desde casa, en nuestras habitaciones e incluso baños, no nos hemos percatado de aquello resignado para la intimidad. Hemos abierto el más perverso portal. Uno es preso de sus propias acciones, pero nada se ha dicho en cuanto a permanentemente convertirnos en presas de la imposición. Ninguno ha de reconocerse influenciable. Todos...
Eh! Qu’aimes-tu donc, extraordinaire étranger? – J’aime les nuages… les nuages qui passent… là-bas… là-bas… les merveilleux nuages! ...