Para Agustín
Querido, Agustín. Dios creó el purgatorio y le llamó Comala; ahora nadie puede convencerme de lo contrario. El Señor nos dejó morirnos de olvido y el olvido se mudó a otro lado, así de jodido estamos. Imagínate que nos matamos una y otra vez, a ver si la siguiente vez tenemos suerte y San Pedro nos abre...