muerto en vida.
una pequeña carta con sentimientos de un hombre castigado a si mismo.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
178participaciones
Cartas desde el polvo una pequeña carta con sentimientos de un hombre castigado a si mismo.
He dicho “OYE” y no me escuchan, he dicho “POR FAVOR” y no me escuchan, estoy loco, definitivamente estoy loco, fuiste tú Roberto Bentorini, el que me trajo la maldición de estar entre las tierras casi desiertas, el sol más caliente que los veranos en Sicilia, y el olor a tierra seca, olvidada, que desciende...
Cariño mío: Luego de dos décadas, volví a Comala y subí hasta la colina. A lo lejos, miré mi hogar hecho añicos. Al entrar, tu nombre se veía en cada rincón. Pensé: Ya estoy acá, y dispuesto a escribir otra carta más y no ocultar lo que siento desde tu partida, sin preocuparme del mañana,...
¿Cartas? Esto no es una carta. Hace mucho que no escribo ninguna. Cuando todavía había papel y venía el cartero, quizá. Ahora solo las pienso y a veces las murmullo, las mías y las de otros. Es lo mismo. Tanto irse o quedarse, arriba o abajo, aquí todo da lo mismo. Solo se viene a...
Febrero 25, 2026 Querida dulcinea Dream team Inc 864 stanford, crew De algún lugar Querida dulcinea Clara desde donde estás pensando estas letras; desde el inicio de este escrito, comenzaste a seguirlo sin detenerte entre mis pensamientos y mis letras oscuras. La carta ha clara había tardado mucho tiempo en llegar, muchos pensamientos te interrumpen,...
Señor don Pedro, de mi consideración: Me llamo Teresa, pero todos me dicen Tere. Usted no me conoce ni sabe siquiera de mi existencia. Sin afán de molestar ni mucho menos importunar, me dirijo a usted por consejo de mi abuela, madre de mi madre, que fué quien me crío. Ella dice que soy el...
Me dictaron en sueños una carta, no logro recordarla toda, los sueños tienen esa particularidad. Pero sentí que gritaban en mis neuronas el nombre Comala. Y fue como una misiva que salía de las heridas purulentas de un pueblo. La trascribo, lo que no recuerdo lo intuyo, lo presiento. Juan Rufo que me perdone. “Esta...
Padre, Le escribo con la mano que todavía me obedece, aunque los dedos se me han vuelto de puro aire y ceniza. Aquí en Comala, el tiempo no pasa; se amontona. Usted decía que el rencor es un animal vivo, pero se equivoca: el rencor es un músculo que nunca descansa, que se queda tieso...
Comala, 16 de agosto de 1955 Hijito mío, Te escribo esta cartita, aunque no sé si el viento la llevará o si, como siempre, se quedará en el olvido, como tantas otras cosas que se van...
«No sé si algún día llegarás a leer esta carta. Lo más probable es que ni te acuerdes de que te he escrito algo. Pero no me sorprende, no eres de los que se giran para mirar atrás. Tengo una infinidad de preguntas. No se resolverán hasta que leas esto. ¿Cómo te ha tratado la...
Llegué un día a un pueblo escondido entre la niebla, a entregar las cartas póstumas de mi abuela. En las páginas amarillentas de esas epístolas, mi abuela recomendaba a la parentela difunta reclamar las herencias sobre los lotes baldíos del pueblo montañoso. En una de las cartas se leía con caligrafía temblorosa: «Queridos parientes,...
Día de Difuntos, 1928 En algún punto del camino a Comala, en medio de mi viaje, siempre circular, en un eterno retorno. Al caer la tarde detengo mi mula cerca del cementerio para buscar un lugar seguro donde escribir. Se espera una noche llena de sombras y espantos. Amigo Justino, desde la última vez que te...