¿Dónde estoy?
Maita, perdón por no despedirme. Ya estoy más tranquilo, al haberme ido. Sé que la partida les dejó un silencio y se siente en las habitaciones, en sus rostros… Vi a papá, está contento, pudo conversar conmigo, cuenta que soportó inviernos, veranos, otoños y primaveras donde imaginaba un reencuentro con alguno de nosotros. Aunque no...