Querida madre
Querida madre. Sentado frente a la ventana de mi habitación le escribo unas palabras recordándola. ¡Cuánto echo de menos nuestras conversaciones! ¿Recuerda las risas que nos hacíamos? Todas las noches nos sentábamos junto a la chimenea y descargábamos nuestra rabia insultando cada minuto de vida de Pedro Páramo. El hombre que tanto nos robó. El...