Mi amiga Sara era muy mona; era normal, con cuerpo normal, medidas de mujer normal. Así, mona. Tenía un perro, Spike; un perro normal, de tamaño normal, de raza cruzada normal. Así, mono. Hacían buena pareja, un buen dúo. Sara había crecido en una sociedad cruel y patriarcal en la que el culto al cuerpo...
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