Dexus City Capítulo Uno: Despertares

Dexus City Capítulo Uno: Despertares

Dexus

09/09/2022

Al parecer la luz empezó a aparecer de la nada, entre sonidos lejanos y una sensación húmeda en el cuerpo parece que al fin la vida volvió a emerger de un recipiente moribundo, de un sentimiento profundo e inexperto el cual parecía perdido hace mucho tiempo. Pero sin saber ni conocer nada a su alrededor, su vista fue llenada con un gran destello lejano del cual provino un fuerte estruendo el cual acabo al poco tiempo de empezar y tras ello frente suya varias luces led comenzaron a emerger de las sombras, también personas, cabinas metálicas moviéndose de un sitio a otro con gran velocidad, calles llenas de luces Neon, rascacielos con hologramas.

Su primera expresión fue la confusión en su máxima expresión, no solamente por el despampanante ambiente que seducía sus ojos ante el lujo y la tecnología, sino también por lo ambiguo que parecía todo, tantas preguntas, tantas dudas… sin ninguna respuesta obvia, sin nada que recordar ni pensar, una página totalmente blanca la cual no sabía ni quien era ni donde estaba, lo único que se le venía a la mente era la oscuridad absoluta, aquel sentimiento terrorífico de despertar de una pesadilla para enterarse de que la misma no era un sueño si no una realidad. A lo lejos en lo alto de un gran edificio iluminado por grandes torres de colores se postraba una señal Neon de color azul en el cual se podía leer la leyenda «DEXUS CITY LA CIUDAD DEL CAMBIO».

A pesar de su confusión decidió dar algunos pasos para dejar el callejón donde se encontraba, con cada paso el sonido del agua salpicando el piso se difuminaba por el ambiente estresado de lo que a ojos se podía decir que era una ciudad. Tal vez fue por ello que pudo reconocer algunos edificios, tales como comercios de ropa, de comida y de piezas metálicas, tanto las personas como lo que servía de transporte eran… diferentes a lo que normal podía referirse en situaciones cotidianas; Contaban con prótesis robóticas de gran gama, en algunas personas se veían piezas metálicas iluminadas con mensajes como MADE IN DEXUS, STATE OF STATE, GIVIN ALL, LIFE US, ETC.

Las calles no se quedaban detrás contando con calles aéreas donde podía pasar gente casi levitando, vehículos e incluso algo que noto fue que habían maquinas levitando con distintos anuncios en ellas, casi como comerciales vivientes. Lo primero que se le vino a la mente tras ver tales disparates fue pensar que estaba viviendo en un mundo de ensueño, donde el humano había alcanzado la cima de evolución, el pináculo de su ser y que aquello que sus ojos contemplaban no era más que la fantasía de una ambición viviente, mas no obstante ¿Como algo tan real podía ser al mismo tiempo tan falso? ¿no era lo que sus ojos admiraban y soñaban tan reales como la vida misma? Tales cosas, tal sueño, no era falso, lo que pasaba ante él no era mentira, paro un segundo para nuevamente contemplar la vista, los edificios, la gente, los colores, las calles, las luces y no pudo resistirse a pensar «ESTO ES REAL»

Tras ello siguió caminando, mientras más lo hacía más cosas descubría, gente con cabello que cambiaba de color, personas con tono de piel rosa, purpura y gris reunida en un bar, aunque lo que si llamo su atención casi de inmediato fue una especie de visor que cada uno de ellos tenía en su frente, todos contaban con una especie de aparato en sus ojos, todos muy variados por supuesto, pero siguiendo el mismo concepto, ¿Para qué serviría? pensó, buscando entre todos ellos fue notando varias diferencias con lo que un humano podía suponer, algunos no contaban con nariz ni boca, en su lugar había otras cosas, piezas metálicas, accesorios de colores, etc.

Tal pareciera que fuesen más maquinas que seres humanos, fue justo cuando pensó en ello cuando se dio cuenta de una verdad insólita, ante él y rodeado por un ambiente futurista un ser vivo se hallaba entre androides inteligentes, nadie pareciera ser como el, ni como ningún otro ser humano. ¿Qué otra explicación había?

Era raro en verdad, su vista deslumbrada tanto hombres como mujeres caminando al lado suyo, entre visores de colores y cascos de luces no podía distinguir quien era una maquina y quien no, pero aunque sonase raro nadie en ese momento se sentía vivo ni mucho menos, todos tenían caras similares a las de los humanos pero ni eso podía quitar el hecho de que no se vieran como tal, fuese por instinto o por otra cosa, a pesar de estar entre tanta gente se sentía solo, en un lugar lejos de casa, un sitio completamente desconocido y por fin se dio cuenta de su situación, no era la fantasía de ensueño que se formó en su mente la verdad ante sus ojos, era tan real como visible la ciudad de Dexus City, la maravilla de un nuevo mundo lleno de misterios sin fin, un mundo totalmente nuevo.

Entre su caminata en medio de una leve lluvia, por las calles del centro seguía en su trance. Sus pies comenzaron a cansarse y tomo un descanso en una banca que se encontró por las calles, su cuerpo se relajó mientras sus ojos seguían pegados a los inmensos edificios los cuales se postraban ante su virgen mirar, tanto que ver, pero tan poco que saber, con un gran respiro tomo sus manos para verlas, era carne, era un humano, nada más ni menos, tal vez lo raro no fuese la ciudad, si no el, como saberlo…

Fue entonces cuando escucho un fuerte estruendo, un fuerte golpe proveniente de su izquierda junto con un haz de luz que impacto junto suyo, sus reflejos alcanzaron a ver como a lo lejos maquinas humanizadas le veían con gran odio, por sus colores azul y rojo podrían ser oficiales de policía fue lo que pensó, aquello le lleno de un fuerte sentimiento de desconcierto, pero al ver las armas en sus manos comprendió que debía hacer.

Corrió tan rápido como sus piernas fuesen capaces de hacerlo, la huida comenzó al instante y las masas de androides veían como la persecución daba lugar a un caos sin precedentes en las ya caóticas calles de la ciudad. Sin saber a dónde ir siguió en línea recta mientras intentaba perder a los policías quienes seguían dando disparos al aire que impactaban ya sea en los rascacielos o en el mismo suelo iluminado por barras de luz. La calle más adelante de donde estaba tenía un cruce de autos, los semáforos de colores morado, verde y anaranjado señalaron cuando cruzar, las maquinas comenzaron a moverse uniformemente mientras corría atraves de la pista, los policías viendo aquello tomaron un dispositivo de sus cinturones colocándolo en los postes de metal señalando a los vehículos un AVANCE.

Los coches de formas casi abstractas comenzaron su marcha sin impórtales que algo o alguien estuviese en medio de ellos, al levitar dichos vehículos no tuvo mejor idea que tumbarse al suelo para gatear hacia el otro lado de la calle. La presión sin embargo de los propulsores de los autos le oprimían el cuerpo, no fue fácil, pero logro salir casi sin daños del lugar. Creyendo que su escape había sido éxito miro hacia atrás para notar como ahora los policías tenían una especie de motos las cuales avanzaron entre el tráfico lanzando en el aire un proyectil de luz los cuales impactaron junto a él lanzándole por los aires. El impacto sin duda fue masivo, no obstante, a pesar de los daños siguió adelante, tal vez fue la adrenalina del momento, pero no pudo sentir el dolor. La lluvia de luz seguía cayendo, los transeúntes veían aterrados como ahora las calles de la ciudad se habían transformado en un campo de guerra.

La moto puso rumbo a su dirección, viéndole acercarse tomo una medida drástica corriendo a donde estaban los civiles camuflándose entre ellos haciendo que los oficiales cesaran el fuego. Ahora la cosa se ponía más interesante, mientras caminaba entre la masa noto en sus pies como el suelo se sentía diferente, una sensación de comodidad que se asemejaba a una almohada. Miro debajo suya notando como el suelo se había transformado en una calle flotante que debajo suya contenía otra calle más.

Su mente tenía miles de pensamientos sobre lo que estaba ocurriendo, no sabía que debía hacer ahora, todo parecía tan difuso. Los androides le vieron, no obstante, le dejaron a merced de los oficiales los cuales le vieron casi de inmediato, lo que parecía un momento de calma nuevamente le llevaba a correr por su vida, pero justo una explosión le alcanzo muy cerca haciendo que cayera de la plataforma hacia la calle que estaba debajo.

El aire recorría su cara mientras las luces Neón seguían nublando su vista, el sueño por fin acabaría, un mundo donde la vida, nuevamente perecería.

Aquellos instantes fueron eternos, pero cuando menos se lo espero un fuerte dolor impacto sobre su espalda, sintió varias punzadas en su cadera además de un fuerte impacto en su cuello, pero a pesar de ello sorprendentemente seguía vivo, la gente debajo suya amortiguo su caída.

Se levanto, no obstante, con mucho dolor, las sirenas se oyeron a la distancia de la ciudad y sobre el aquellas maquinas habían saltado de la plataforma cayendo de forma perfecta en el suelo, por pura adrenalina su cuerpo comenzó nuevamente a correr, el dolor se había ido de la nada nuevamente. Los impactos de luces seguían llegando, sin embargo, noto de reojo como su ambiente comenzó a cambiar de forma repentina, ahora no había tanta luz, los letreros enormes de Neón se habían esfumado de la nada, no había tanta gente y noto varios vagabundos por el sitio. Parecía que la persecución los había llevado a los barrios pobres de la ciudad.

Viendo aquello y sabiendo que ahora sin nadie alrededor era presa fácil se metió en un callejón donde esperaba la oscuridad le seria aliada ocultándole.

Sin embargo, tropezó cayendo de lleno sobre el pavimento mojado, su cuerpo pareciera haber llegado a su límite, su respiración se entrecortaba y su corazón estaba por salirse de su pecho, sus ojos llenos de sudor vieron como las figuras espectrales de rojo y azul entraban al lugar. Sus piernas no respondían, tenía varias heridas tanto en su mano como en rodillas. Se negaba a creer que tras tanto alboroto no había podido escapar, ¿acaso era final tan inevitable? ¿Por qué le pasaba aquello? ¿Quién era? ¿Qué había hecho? ¿Era miedo? ¿Era decepción?

Cerro los ojos en forma de sumisión, se renegó. Tras ello el disparo llego, la luz impacto sobre el tórax, expulsando toda la materia que tenía dentro, la sangre cayó al suelo manchando la calle con todo tipo de restos, el sonido se fue por completo nublando sus oídos.

Abrió los ojos, vio delante como la sangre había impactado su cara, pero no era suya, si no la de uno de los oficiales. Su compañero giro repentinamente mirando pasar junto suya un destello anaranjado que tomo su arma doblegando su brazo rematándole con un disparo en la cabeza, el otro no obstante moribundo en el suelo intento levantarse, pero la figura que le había salvado le metió una fuerte patada en la cabeza mandándole contra la pared, el impacto fue tal que su cráneo se quebró sacando piezas de metal rompiendo su visor, estando en el suelo el sujeto le tomo nuevamente de la cabeza estampándole contra el mismo muro una y otra vez hasta que solo quedaron piezas sin ningún valor.

El visor casi rojo del desconocido se postro sobre sus ojos, sus labios llenos de sangre no mostraban expresión alguna.

-Levanta, camina-Fue lo que dijo.

No sabiendo que hacer acato la orden, sus piernas respondieron de puro miedo, las heridas no parecían importarle más, el desconocido tomo su mano llevándole a la oscuridad donde se perdieron entre las sombras. No sabía que hacer, ni que pensar, ni que decir, todo sucedió tan rápido que apenas pudo pensar bien lo que había ocurrido, casi muere, dos veces, su cabeza dolía demasiado, su cuerpo empezó a resentir las heridas comenzando a caminar más despacio, el hombre noto esto y lo empujaba para que se apresurara.

Llegaron hasta un edificio abandonado, el sitio entero parecía abandonado, la calle donde estaba carecía de vida alguna siendo más un desierto que una calle, las puertas del edificio tenían varios garabatos alrededor suyo, casi todos con un símbolo siendo este una especie de triangulo invertido, al lado de este un nombre se postraba sobre las paredes corroídas y putrefactas, «Delta».

Dentro de la instalación no obstante parecía cambiar todo con varios carteles Neón que señalaban distintos sitios del edificio. Las escaleras que tomaron se iluminaron al tacto de sus pies mostrando un camino ascendente que no parecía acabar nunca. Mientras recorría el trayecto noto en las paredes distintos mensajes de led que decían: Dexus, Norte, Parad, Muerte, Unica, Delta, Nova, Volt, Cantico.

Faltando pocos escalones noto una puerta al fondo de otro largo pasillo que ahora sin embargo contenía varios androides, cada uno de ellos distinto al otro, pero estos eran muy diferentes a los que vio en la ciudad, contaban con ropa descuidada, extremidades flojas o dañadas además de una piel dañada en varios puntos de su cuerpo. Al ver al desconocido todos se pusieron alerta viéndole con un poco de miedo, pero sobre todo con respeto, infundía confianza, no era la primera que le veían, pareciera ser alguien recurrente por ahí.

Al momento de atravesar las puertas al final del corredor, una luz intensa le cegó por completo y en cuanto pudo recobrar visión al frente suya se encontraba un trono, un asiento elevado sobre una plataforma y sentada en él una joven rubia de pelo corto con un visor anaranjado intenso. Alrededor de ella había varios androides teniendo aspecto de pandilleros.

-Delta, traigo una unidad 1D para que le cuides, las calles se están poniendo más peligrosas y bajo tu cuidado no correrá peligro-Hablo el desconocido-A cambio te daré más provisiones y herramientas.

Dichas palabras captaron la atención de Delta, ella los vio a los ojos con su visor, la luz naranja atravesó la habitación cegándole por un segundo.

-Curioso, todo ello por una simple unidad 1D… ¿Acaso los sentimientos te comen Nova?

-Respondió con un tono egocéntrico dando a denotar su posición de superioridad, era ella quien manejaba el asunto.

-Velo como gustes, te ofrezco algo tú sabes si tomarlo o no.

Delta bajo de su trono, camino los escalones uno por uno con suma delicadeza taladrando el silencio espectral de la sala, le miro a los ojos con su visor anaranjado. Nova le alejo, ambos se miraron profundamente…

-Relájate Nova, tratare de no romperlo antes de que vengas con tus provisiones, será mejor que aproveches tu tiempo, sabes bien que en las calles de mi ciudad no vive quien no lo merece.

Nova viendo que Delta iba en serio salió corriendo.

La mujer se acercó más nuevamente, le tomo de la mandíbula viéndole directamente en los ojos con una sonrisa sádica.

-Bueno ya te sabes mi nombre, pero lo que no se es cuánto vales, ¿Quisieras mostrarme?

Los matones le rodearon, Delta le veía con una mirada risueña. Entonces todo se tornó negro… Dexus City, la ciudad del cambio, que irónico

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