por Adán Sacha La pantalla del celular rajado le iluminaba la cara como un velorio de neón. El gordo Núñez estaba sentado arriba de un cajón de cerveza frente al local clausurado de una financiera paraguaya, fumando una mezcla de tabaco húmedo y pastillas trituradas. La avenida hervía de colectivos eléctricos pirateados, vendedores de chip...
Seguir leyendo
4
0