Paco y Paca.
No era tarde, aunque tampoco temprano. Ángel contemplaba el fugaz paisaje que volaba a través de su ventana de viajante en el tren destartalado que lo llevaba de regreso a su ciudad. Se sentía excitado, y al mismo tiempo algo nervioso. Finalmente se reencontraría con sus padres, con sus amigos, con todos aquellos conocidos. Volvería...