Mi niña buena.
Mi niña buena Florecitas silvestres haces nacer en mi cara con un beso tras otro las desmadras. Luego tu mejilla y mi mejilla se abrazan para que el último beso no se vaya. Y cuando me dices papá me rindo, como el ciervo sediento en las muchas aguas. Puede ser que sea muy oscuro…si sonríes...