A LAS 5 O A LAS 6.
Eran las 6 cuando la casa se llenó de todo ese olor. Samuel dice que eran las 5 y probablemente él tenga razón porque se conoce esta historia mejor que yo. Pero me acuerdo de mirar el reloj del salón, ¿sabes cuál te digo? El que es muy grande y que cuando entras a casa...