Cosas del Karma
Ojeaba Internet cuando me percaté de que en un lado de la pantalla aparecían anuncios de bicicletas estáticas. «Cookies cabronas». Había estado dándole vueltas a la idea de comprar una con el fin de paliar el remordimiento que me perseguía desde que la báscula, hace ya algún tiempo, se empeñara en atosigarme con dígitos embarazosos....
