El Curro
Llego al piso tercero, salgo del ascensor, busco la puerta “C” y pulso dos veces produciendo una melodía simpática fruto del aburrimiento de la rutina en el curro. “Diiiiin don din doonnnnn” . Y espero . Abre un tío sin camiseta que me muestra su esculpido cuerpo y sus tatuajes maoríes mientras coge las pizzas...