"Diario de teleoperadores y mendigos"
Próxima estación: Atocha Renfe. Una parada menos para llegar a la oficina. Se abre la puerta del vagón. Un lisiado pidiendo ayuda. Le conozco. Va perfeccionando su técnica de mendigo, no como estas rumanas del Este explotadas por las mafias de la mendicidad que todos los días entonan la misma letanía y que, por tanto,...