Infusión…o intuición?
Abrí la reja del jardín. Un árbol de breva daba la bienvenida con su frondoso follaje y sus frutos al punto de la cosecha. El me observaba tras las cortinas. La inocultable alegría se le reflejo en los ojos, y la recompensa a una larga espera se dibujó en su boca. No abrió la puerta...