La mujer sin rostro
No hay nada como una buena historia de miedo contada en una noche tormentosa , como ésta noche. Para ésto, nadie mejor que la tía Bimba …
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
287participaciones
El cuento contado Admisión de originales: del 28 de abril al 29 de julio (el plazo ha sido ampliado)
Periodo de votaciones: del 30 de julio al 30 de agosto
Publicación del fallo del Jurado: el 24 de septiembre
No hay nada como una buena historia de miedo contada en una noche tormentosa , como ésta noche. Para ésto, nadie mejor que la tía Bimba …
Rubén salía en su taxi, decidió realizar carreras en el turno de noche. Cuando hizo una carrera a una familia por una avenida solitaria, cerca al cementerio, al marcharse, vio a un joven que salió de una oscuridad, con la mirada triste iba, le hizo parar, -“joven buenas noches, que hace aquí cerca del cementerio”-...
Al final lució un suéter con fibras de saludos cordiales, gracias y un por favor que demostraban amabilidad. Los pantalones negros combinaban perfecto con el luto que significo dejar hábitos que no aportaban en su crecimiento personal y profesional. Y aunque los zapatos estaban hasta lo más bajo de su altura, venían siendo las lecciones que aprendía a...
Según cuentan en la noche de los tiempos, hubo muchas historias que lograron escribirse y solo una que por maldita nunca llegó a las páginas de ningún libro…
“Hoy te vi, amado pajarito, hoy pude ver tu silueta asomarse por la ventana” “Hacía tiempo que no te veía, amado pajarito, ¿Dónde has estado? No importa, me alegra mucho que vinieras hoy.” “ Recuerdo cuando jugábamos juntos aquellas tardes después de ir a la escuela. Estuviste en aquellos momentos cuando me sentía triste, consolándome....
Había una vez un niño llamado Felipe que tenía una hermosa ranita de chapa a quien nombró Ita La ranita Ita sentada en la vereda, veía como del otro lado de la calle, saltaban chapoteaban y bailaban en un charquito unas ranas provenientes del descampado del norte, Ita tenía muchas ganas de ir a jugar,...
Estaba asomado en el balcón, era amarillo y blanco y sus plumas brillaban a la luz del sol que había esa hermosa mañana de julio. Su nombre era Leo y era un pajarillo que a simple vista no se diferenciaba de los demás, pero al cantar, solo a él se lo podía escuchar, tenía una voz tan...
«Tu abuelo era muy chico, apenas si se acuerda de él…». Comenzaba la nona cuando nos contaba la historia de cómo sus suegros se habían separado accidentalmente, y para siempre. En realidad era la historia de su marido, de chico, de cómo habían venido con su madre desde Suiza a comienzos del siglo veinte, y de...
Mi abuela, siempre nos habló de la existencia de una bruja en el pueblo, concretamente en Casa el Correo (el cartero). Nuestra casa estaba a las afueras, y junto a los lavaderos y/o abrevaderos. Por las noches al acostarnos, nos insistía en no abrir las ventanas, sobre todo al paso del ganado para no cruzarnos...