Inocente Tristeza
Sin más, decidió su partida. Desde el Andén, tomó su último tren. Aquel que lo llevaría a un destino sin retorno. Se fue llevándose consigo, sus secretos, sus temores, sus motivaciones. Dejó tras de sí, abandonados para siempre, sus anhelos, sus sueños, sus proyectos. Lágrimas profusamente vertidas rodearon su partida. Dolor desgarrador extendiéndose como mancha...