ODA A LA FELICIDAD
Desde el andén esperaba, con el cansancio propio de mi avanzada edad, el tren de las nuevas oportunidades. Me imaginaba las sonrisas de mis dos nuevos angelitos que volvían a nacer gracias al amor incondicional que sus nuevos padres estaban dispuestos a darles. Recordé igualmente la última conversación que mantuve con mi hijo antes de...